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¿Pero como que estoy en Nueva Zelanda? Es que yo aún no lo se muy bien, pero estoy por acá. Antes de saber que iba a cruzar el Pacífico para instalarme un tiempo en Nueva Zelanda, ya tenía claro desde hace más de un año que quería probar eso de estar un tiempo cuidando una casa y mascotas. El sistema Housesitting lo conocía de una reseña que hizo Meri Castro en el blog 101viajes, pero sobre todo, la idea la empecé a pensar seriamente después de conocer la aventura viajera del blog CaminoMundos, una pareja que casi completa la vuelta al mundo después de descubrir que eso del HouseSitting existe y es posible, blog que va completando día a día Magalí Vidoz.

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(Esta es mi vista ahora mismo, desde la casa que estoy cuidando en Nueva Zelanda, si miran bien, se puede ver el volcán Edmont asomando por detrás de las casas)

 

En mi caso, una serie de viajes improvisados anteriores me hicieron postergar la idea hasta el 2014, y una vez que obtuve una buena oferta de vuelo desde Argentina a Nueva Zelanda (con una estadía de 75 días) simplemente me dije eso de “ahora o nunca”.

Lo primero fue (además de consultar a Maga, de CaminoMundos) registrarme en la página KiwiHouseSitters, que es la página de cuidado de casas y mascotas más activa de Nueva Zelanda. También hay más páginas globales de HouseSitting ( Por ello les recomiendo leerse completas las guías de Housesitting de Maga (ver la Parte 1 y la Parte 2). También hay un grupo Facebook de HouseSitting en español (creado por Maga, que ya a ésta altura se darán cuenta que es una especie de gurú en el tema).

 

Que es Housesitting explicado para Dummies

De acuerdo, la versión completa e inmejorable es la guía que les enlazaba de Maga, por ello ésto es un párrafo resumen de Housesitting: simplemente cuidado de casas y mascotas (sin dinero de por medio). Hay un dueño (owners) que busca a alguien que cuide de su casa y mascotas por un tiempo (porque se va de vacaciones, porque es su segunda casa y no va a estar unos meses, porque es una casa de veraneo en un segundo país que tiene que dejar sola un tiempo). Y por otro lado, nosotros somos (o queremos ser) los sitters, los cuidadores de casas. Lo importante, ésto es un enorme pacto de confianza entre owners y sitters, y una enorme responsabilidad que hay que asumir como un trabajo (no es “alojamiento gratis”, no lo es, no lo es, no lo es). Cuidar una casa y mascota, implica nada menos que alguien te deje todo lo que tiene en éste mundo, (a excepción de sus hijos :P) para que se lo cuides como si fuera propio.

1. El registro en la web de Housesitting Kiwi.

En mi caso el registro fue en la web KiwiHouseSitters.com que les mencionaba, pero si quieren buscar casas en cualquier parte del mundo hay otras más grandes y globales ( Trustedhousesitters tiene una suscripción anual para sitters de $75 dólares / o Mindmyhouse suscripción anual para sitters $ 20 dólares).En ellas, la oferta de casas para cuidar abundante se concentra en unos pocos países donde éste tipo de sistemas está más instalado. El registro en la red de HS kiwi tiene un costo de $65 dólares neozelandeses (unos 50 dólares americanos).

2. Buscando el owner Kiwi soñado.

Una vez registrado en la web (es muy simple y intuitivo) hay que crear el perfil. En mi caso conté todo lo que hago y trabajo. Un perfil con sinceridad total es lo primero. En mi perfil conté que estaré de viaje en Nueva Zelanda, que trabajo desde la computadora, y que mi idea es vivir un tiempo una experiencia local. Una vez completo el perfil comienza la búsqueda. En la web aparece una lista de “búsquedas de cuidadores en curso”. El dueño publica alguna foto de su casa (con suerte), y una breve reseña: “necesito alguien responsable para mi casa, tengo perro, gato, pájaro, ovejas, gallinas…(todo tipo de animales, muy normal en Nueva Zelanda, un país con tantas granjas y vida rural). En mi caso, comienzo la búsqueda unos 15 días antes de viajar, pero verdaderamente, recomendaría hacerlo con más tiempo. En la búsqueda envié unas 15 solicitudes, al final ya ni miraba las fotos de las casas, ni nada….hasta que el owner aparece tímidamente respondiendo la solicitud :). De todas las enviadas, respondieron casi todos que ya tenían un cuidador, y tres se mostraron interesados, pero uno cumplía con mis requisitos de tiempo y tipo de mascotas.

3. El contacto con el dueño.

Una vez que uno de los dueños se muestra interesado, y que a uno le interesa la ubicación de la casa, la cantidad de días, las mascotas, comienza el intercambio de información, en mi caso vía mail, aunque algunos dueños prefieren una charla por Skype. Simplemente, las preguntas obvias, tal vez pidan alguna referencia (en mi caso les expliqué todo lo que hago, mi trabajo, les mandé links de mis blogs, mis perfiles en redes, alguna entrevista que me hicieron, etc). Fueron unos cuantos mails, pero ya desde el tercero, la casa estaba confirmada para cuidar, y pude poner mis fechas “reservadas” en el perfil de Kiwihousesitters, con una enorme sonrisa en mi cara. Lo que me tocaba: un mes en una casa en un pueblo llamado Inglewood, en la Isla Norte, con (atención) una perrita pequeña, un gato un poco elusivo, y chan!, una cacatúa, todo ese zoo a mi cargo….

 

Tal vez se les ocurran mil preguntas, así que por aquí mismo estoy para responderlas….(y la experiencia en Inglewood se las cuento en una próxima entrada, mientras escribo ésto ya desde la casa)

Ver también otras entradas de mi viaje por Nueva Zelanda

6 Comentarios

  1. hola, tengo 27 años, soltera sin y me gustaría saber en que consiste todo y como se hace con el idoma 😀 me interesa mucho este tipo de trabajo.

  2. Hola Kevyn, está todo explicado en el post y en los links enlazados hay más info. Con el idioma hay que tratar de llevar un básico, no hace falta mucho más. (tampoco es un trabajo remunerado, sino trabajo “voluntario”)

    Un saludo!

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