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Hoy me salgo un poco del tema viajero, aunque no tanto. Y me adentro en el “oscuro mundo del retoque fotográfico” :P. Cuando vuelvo de viajes, como creo que le pasa a casi cada blogger de viaje, y a cada viajero, retorno al hogar con cosas aprendidas, con señales de que mi espíritu viajero está intacto, y entre otras tantas cosas más, con un enorme archivo de fotos.

Después de instalarme en casa, comienza la difícil tarea de procesar esas imágenes, y es algo que para mí es interminable. Me puedo encontrar procesando fotos de un viaje que hice tres años junto con las del nuevo viaje. Y es que el tiempo a veces es menos tirano que lo que soy yo conmigo mismo a la hora de organizarme para trabajar. Mejor no profundizo en eso, y sí en lo que me trae a cuento, aquello de ver como procesar las fotos, que elegir y que descartar. Es sabido que en tiempos de Photoshop, existe la posibilidad de no descartar casi nada porque pareciera que todo puede “recuperarse” con la magia del retoque.

Ahora bien, mi forma de trabajar fotográficamente, es precisamente procurando que la foto salga tan bien que no necesite ningún tipo de retoque. La cruda realidad, es que ésto no siempre pasa, o por errores propios, o porque el sol, la condición de luz, el tiempo, la logística, y los dioses no estuvieron de nuestro lado a la hora de sacar la foto en un lugar determinado. Y aquí precisamente es cuando con más peso entra en juego la necesidad del retoque fotográfico.

Antes del retoque fotográfico en Lightroom:

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Después:

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En mi caso, cuando una foto necesita un retoque excesivo porque está demasiado mal, debo confesar que no es de mi agrado utilizarla. Sin embargo, en ésta entrada me propuse un experimento: siendo que “toda la vida” utilicé Photoshop, estoy dando mis primeros pasos con mayor grado de profundidad (por decir) en el mundo de Lightroom.

Me propuse, con una imagen que tomé en el último viaje por Finlandia, elegir una imagen que no fue capturada en el momento de luz “políticamente correcto”, además de otras imperfecciones, e intentar rescatarla con el milagro de Lightroom. En el “antes”, se ve una imagen a mediodía, lo cual no genera buenas condiciones de luz, aunque en éste caso estaba ayudado por un cielo bastante nuboso. Sin embargo, a mi gusto, la imagen estaba un poco plana en cuanto a contraste, volumen de las nubes, textura de las casas de madera, etc.

Lo que hice en la foto fue, primero aplicar un filtro graduado, y retocar secciones de la imagen por capas con el pincel, mejorar el enfoque, y finalmente retocar la imagen en general, en parámetros como exposición, contraste, sombras, claridad, saturación. El criterio fue destacar sutilmente el peso de las casas de madera dentro de la imagen, ganar volumen en las nubes, unificar el tono general de la imagen. Si lo he logrado o no, no me atrevo a decirlo.

En cada caso, los retoques no fueron exagerados ni drásticos. Ahora bien, en la suma de todos los cambios, el salto de la imagen original a la final es notable. Y mi pregunta entonces es, hasta que punto está bien o mal conseguir una imagen retocada de modo que se parezca en poco o nada a la original, sabiendo que la podría haber cambiado mucho más. ¿Están de acuerdo en éste tipo de retoques? ¿Los hacen usualmente?. En cierta forma quería compartir ésta mini experiencia, y ver si alguien está interesado en opinar, bienvenido….

También pueden seguirme en mi cuenta en 500px (que he comenzado a utilizar) por si quieren seguir mis experimentos fotográficos y de retoque.

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