IMG_5555

Suena mítico, cuando digo durante un viaje eso de “trabajo por internet, desde cualquier parte“. Muchas veces lanzan un “woow, que bueno eso”. Lo que sigue, es una acotación mía en la línea “no es lo que parece”…

Es decir, es genial trabajar en cualquier parte que haya una señal de Internet y moverse libremente. Pero no todo es tan simple como suena. En los últimos viajes que hice puedo resumir la experiencia: me desplacé por dos países, diez ciudades, y unos cuantos miles de kilómetros por eso de que entre Argentina y Chile las distancias son enormes y las ciudades escasean. Lo cierto, es que al final de todos los desplazamientos, llegué a sentir al momento de enchufar la computadora una cierta ansiedad/nerviosismo… y una euforia al momento de poder combinar cosas tan simples como esquivas:

“Lograr encontrar un lugar cómodo donde enchufar la computadora (hablo simplemente de mesa y silla decente) en un rincón mínimamente apropiado (que no sea una cocina, por ejemplo), en donde llegue una señal wifi decente, en donde tenga un enchufe cerca, y en donde la computadora me responda, no es tarea fácil en la mayoría de los sitios de alojamiento”.

Me encantaría que leyera ésto algún dueño de hostel, incluso de algunos de los que utilicé. Y es que los hostel, muchas veces parecen no estar pensados para cosas más elementales, así que combinar todas las condiciones del párrafo anterior no es nada fácil, pensando en un potencial nómade digital (aquellos que necesitamos trabajar en el camino).

En la foto que ilustra el post, se ve una imagen de El Chaltén, un pueblo hermosísimo y tranquilo en la Patagonia austral argentina, un auténtico paraíso. Tal vez demasiado tranquilo, porque experimenté en él (por ejemplo), la peor conectividad de internet de los últimos años. Es decir, imaginen hasta cinco minutos para abrir una página web…¿increíble no?. Ésto no pasa en toda Argentina, está claro, de hecho es la primera vez que me pasa. Hay que aclarar, El Chaltén es un pueblo que apenas tiene 25 años de historia, situado en una de las provincias más despobladas de Argentina, en el fin del mundo…todos los elementos para entender porqué en ese pueblo, me cobraron 25 pesos (o 5 dólares a cambio oficial) por una hora de sufrimiento a prueba de cualquier paciencia para navegar por una internet en velocidad insufrible.

En resumen, el viaje fue fantástico, pero trabajar en el camino, fue poco menos que agradable y más bien complejo, y por momentos decepcionante. Claro que todo puede cambiar, o ser mejor. La conclusión es que es mucho menos arriesgado moverse y conectarse en ciudades grandes, o en zonas muy pobladas y que a veces eso de explorar paisajes increíbles y conectarse al mundo puede ser una quimera. ¿Alguno de ustedes tiene experiencias o destinos que recomendar por su ecuación viaje / trabajo desde la web?…¿o tienen sitios que recomiendan evitar por malas experiencias en eso de ejercer el oficio de nómade digital?

2 Comentarios

  1. Hola Matías, que tal! Nunca me pasó porque todavía no me he puesto a viajar con mi equipo. De todas maneras me gustó tu entrada porque sé que en alguna ocasión me tocará estar de tu lado. Es bueno leer experiencias de otros viajeros. Así como en la Argentina los últimos años hay muchos lugares donde se puede utilizar el wifi gratis (al menos en mi ciudad, Paraná y muchas otras de mi provincia) cuál ha sido tu experiencia en otras provincias u otros países?
    Me gusta mucho tu blog, un abrazo!

  2. Suele pasarnos seguido, es ahi cuando tomamos el lapiz y el papel, o trabajamos sin conectividad hasta llegar a un lugar donde tomarnos unas cuantas horas y exprimirlas sl maximo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.